-Pídeme que te abrace.
-¿Para que?
-Tu solo pídelo
-Abrazame
-Ves, hago todo lo que me pidas, ¿qué más quieres?
-Que hagas todo lo que te pido no me sirve para nada, tienes que ilusionarme. Ilusioname.
-No se como hacerlo.
-Entonces lárgate y no vuelvas nunca.
-Adiós.
-Idiota, ¿así piensas ilusionarme?
-No.
-¿Entonces?
-No pienso ilusionarte, no puedo.
-Me dijiste que harías todo lo que te pidiera
-Si, pero...
-Si, pero ¿que? me has defraudado, ¿sabes?
-Lo siento.
-No lo sientas, esfúmate.
-...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario